El gran monumento de la Loba Romana, o Luperca, cuyo autor es el arquitecto Pedro Fiaccadori, fue obsequiado por la comunidad italiana a Resistencia y al Territorio del Chaco en agradecimiento a su hospitalidad, y en memoria de las familias que en 1878 y 1879, llegaron al paraje San Fernando para poblar la colonia. Convirtiéndose así en la segunda escultura emplazada en la ciudad,